Revitalización Ferroviaria de Colombia: Oportunidades y Beneficios.

Oscar Eduardo Aldana G.
Abogado Senior.
Naranjo Abogados.

 

El transporte ferroviario ofrece una serie de ventajas notables que lo convierten en una opción atractiva en el panorama logístico y de transporte. Uno de los beneficios más destacados es su eficiencia en términos de velocidad. A diferencia del transporte por carretera, que a menudo se ve obstaculizado por atascos y congestiones de tráfico, el transporte ferroviario es más fluido y predecible. Por otra parte, la capacidad de transportar mercancías voluminosas es otra ventaja sobresaliente del ferrocarril. Los vagones ferroviarios estándar tienen una capacidad de carga significativamente mayor que los remolques de camiones, y la posibilidad de utilizar plataformas abiertas permite el transporte eficiente de artículos de gran tamaño y voluminosos.

 

Así mismo, la sostenibilidad ambiental es una preocupación creciente en todo el mundo, por su parte la elección del ferrocarril contribuye a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que es fundamental para abordar el cambio climático y promover una logística más sostenible. En términos de seguridad, el ferrocarril se posiciona como uno de los modos de transporte más seguros, tanto en lo que respecta a accidentes como a delitos como el hurto y vandalismo. Esta seguridad inherente es esencial para la integridad de la carga y la tranquilidad de las empresas logísticas. Además de estas ventajas, el transporte ferroviario ofrece costos más bajos en comparación con el transporte aéreo, y su independencia de los precios del combustible, las redes de carreteras y las restricciones de tráfico para camiones lo convierten en una opción atractiva en términos económicos y logísticos

 

Ahora bien, a pesar de los notables beneficios que conlleva la adopción de un sistema ferroviario eficiente para el transporte de mercancías y personas, Colombia ha acumulado una deuda histórica en lo que respecta a la implementación y desarrollo de la infraestructura ferroviaria. Este desafío ha perdurado en la agenda política y económica del país a lo largo de décadas. Un indicador preocupante de esta situación es que, conforme a datos del Ministerio de Transporte hasta la fecha, el 63,2% de la red ferroviaria nacional se encuentra inactiva o, excluyendo el transporte de carbón y petróleo, el modo ferroviario apenas representa el 0,1% de la carga nacional movilizada. Esta estadística refleja la necesidad apremiante de abordar esta deuda histórica y capitalizar las ventajas que el ferrocarril puede aportar a Colombia en términos de movilidad, desarrollo económico y sostenibilidad.

 

La falta de recursos públicos destinados al modo ferroviario ha sido un factor determinante en el estancamiento y el retroceso que ha experimentado este sistema de transporte en Colombia en la última década. A pesar de su potencial y ventajas, la inversión insuficiente en el ferrocarril ha limitado su crecimiento y su capacidad para contribuir de manera significativa al desarrollo económico y a la movilización de carga en el país. Uno de los principales indicadores de esta baja priorización del modo ferroviario en la política sectorial es la asignación presupuestal. Sorprendentemente, a pesar de ser el segundo modo de transporte en términos de movilización de carga, su participación en el presupuesto nacional ha sido históricamente insuficiente. Esta falta de inversión adecuada se ha traducido en la incapacidad de modernizar y expandir la red ferroviaria, lo que ha dejado al país dependiendo en gran medida del transporte por carretera.

 

Esta situación no solo limita las oportunidades de crecimiento económico, sino que también tiene un impacto negativo en la sostenibilidad ambiental. Motivo de lo anterior se hace  imperativo que el gobierno colombiano reconsidere su enfoque y comience a asignar recursos significativos al desarrollo del sistema ferroviario. La inversión en infraestructura ferroviaria moderna no solo mejoraría la eficiencia y la competitividad de la economía colombiana, sino que también contribuiría a aliviar la congestión vial, reducir la contaminación y promover la creación de empleos en el sector ferroviario.

 

Recientemente el gobierno nacional ha demostrado un compromiso significativo en impulsar el desarrollo del sistema ferroviario a través del Proyecto de Ley 337 de 2023, titulado "Por medio de la cual se definen y establecen las condiciones para el desarrollo de infraestructura ferroviaria nacional, se regula la prestación del Servicio Público de Transporte Férreo y se dictan otras disposiciones". Este proyecto de ley representa un paso fundamental para brindar herramientas legales que permitan la reactivación definitiva y permanente del modo ferroviario en el país, abordando tanto la infraestructura ferroviaria como el marco institucional y financiero del sector.

 

Una de las principales características de este proyecto de ley es su enfoque en la intermodalidad, la interoperabilidad y la complementariedad del sistema ferroviario con otros modos de transporte. Esto refleja un entendimiento profundo de la importancia de una red de transporte integrada para impulsar la eficiencia logística y la competitividad económica. Al promover la intermodalidad, se busca facilitar la transferencia de mercancías entre diferentes modos de transporte, como el ferrocarril y el transporte por carretera, lo que optimizará la movilización de carga y reducirá la congestión vial.

 

Además, el enfoque en la interoperabilidad garantiza que los diferentes segmentos de la red ferroviaria puedan trabajar de manera conjunta y eficiente, lo que es esencial para garantizar un servicio de calidad y una cobertura adecuada en todo el país. La complementariedad entre los modos de transporte también significa que el ferrocarril puede desempeñar un papel clave en la movilidad de personas y mercancías en áreas donde otros modos pueden ser menos efectivos o sostenibles.

 

El Proyecto de Ley 337 de 2023 no solo se centra en aspectos técnicos, sino que también aborda cuestiones institucionales y financieras, lo que demuestra un enfoque integral para el desarrollo del sistema ferroviario. La legislación propuesta crea las condiciones necesarias para atraer inversiones privadas y promover la participación del sector empresarial en el fortalecimiento de la infraestructura ferroviaria nacional.

 

La participación del sector privado en el desarrollo de la infraestructura ferroviaria de una nación es de suma importancia y representa una oportunidad significativa para las empresas vinculadas, ya sea de manera directa o indirecta, en este sector. Esta colaboración público-privada no solo beneficia a la economía y la sociedad en general, sino que también brinda ventajas a las empresas que se involucran en el proceso. En resumen, la participación activa del sector privado en el desarrollo de la infraestructura ferroviaria de una nación no solo es fundamental para la revitalización y modernización de este modo de transporte, sino que también representa una oportunidad de desarrollo para las empresas involucradas. La inversión privada puede mejorar la eficiencia, la innovación y la sostenibilidad en el sector ferroviario, al tiempo que contribuye al crecimiento económico y al bienestar de la sociedad en su conjunto. Es una colaboración que puede ser mutuamente beneficiosa y que promete un futuro más sólido para el transporte ferroviario.

 

En conclusión, el transporte ferroviario se erige como una opción logística y de transporte sumamente ventajosa, caracterizada por su eficiencia, capacidad de carga, sostenibilidad ambiental y seguridad. Sin embargo, en el caso de Colombia, la falta de inversión pública ha limitado su desarrollo y su contribución al crecimiento económico y la sostenibilidad. El Proyecto de Ley 337 de 2023 representa un paso crucial hacia la revitalización del ferrocarril en el país, destacando su enfoque en la intermodalidad, interoperabilidad y colaboración público-privada. Al priorizar el desarrollo de infraestructura ferroviaria, Colombia puede mejorar su eficiencia logística, reducir la congestión vial, y avanzar hacia un futuro más sólido y sostenible en el transporte ferroviario, beneficiando tanto a la economía como a la sociedad en su conjunto. La inversión privada desempeñará un papel fundamental en este proceso, promoviendo la innovación y la eficiencia mientras contribuye al progreso del sector ferroviario y la prosperidad general del país.